lunes, 7 de julio de 2008

Funny Games


Llevaba tiempo sin escribir de cine... que raro. Pues bien, repasando las últimas películas que he visto creo que quiero destacar Funny Games.

La película es un remake estadonunidense cuya fecha de estreno es reciente con lo que aun podéis verla...o no. La película se basa en el premiado film homónimo austríaco de suspense de 1997, escrito y dirigido por Michael Haneke quien también se encarga de dirigir este remake. En el reparto destaca la presencia de la actriz Naomi Watts que toma el relevo de Susanne Lothar en el papel de la madre protagonista de la película. Aunque a mi parecer, el siempre excelente Tim Roth está bastante desaprovechado, el papel de Susanne es grandioso.

Sin embargo y como es costumbre en mis comentarios no hablaré del film para no estropear a quien quiera verla su trama. Escojo esta historia para hablar de un aspecto más habitual de lo que nos creemos.

Nos pasamos entradas y entradas de blog hablando sobre la importancia de los buenos modales, de la educacion, de poder decirlo todo con una sonrisa, y obviamente no diré lo contrario ahora. Sin embargo tras visionar la película me vino a la mente un tipo de persona con la que hay que tener especial cuidado: Los malvados sonrientes.

Esta curiosa especie utiliza sus mejores armas de educación, amabilidad y seducción para conseguir introducir en nuestras cabezas ordenes camufladas de peticiones capciosas. Son realmente buenos en camuflar una manipulación y cuando nos queremos dar cuenta, ya estamos haciendo lo que ellos y ellas querían, y aunque todos tenemos un punto de malvado sonriente, lo realmente cierto es que hay personas realmente expertas en utilizar la culpa y el victimismo con estas artes.

En la ficción vemos como dos jóvenes llevan esta pequeña teoría mia hasta límites insospechados, todo con educación, con un tono muy agradable...que casi saca de quicio.

Revisando mis manuales para saber cómo enfrentarnos a este tipo de personas, debemos siempre pedir ayuda y feedback a personas externas a la organización sobre nuestros actos. Si ante una actuación concreta, nuestro confidente dice "no sé como estás haciendo eso" o "no entiendo cómo tragas" y nos descubrimos diciendo "bueno, es que no es como tú lo ves" tendremos que poner atención. Si lo decimos dos veces, cuidado. Pero si llega un día en el que lo tenemos que decir tres veces, te comunico que seguramente tienes a un malvado sonriente cerca.

Otra técnica es dar la vuelta a la situación y ante una reclamación y un encargo concreto que tú has realizado, devuelve tú la petición. Si la persona accede a hacerte el proyecto o favor, era todo una falsa alarma.

Una especie curiosa, sin duda de mis favoritas, porque al fin y al cabo, puestos a encontrarnos con gente que intente manipularnos por la vida... al menos que lo hagan con buenos modales y una sonrisa ¿no?

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